jueves, 1 de abril de 2010

Personería Jurídica

Del Libro Administración Eclesiástica del Dr.C.P.Pablo Amador Garrido Casal, Editorial Claretiana-2012


Para abordar el tema de la gestión de las entidades eclesiásticas, primero debemos definir, aunque sea de manera somera, con qué tipo de persona jurídica estamos trabajando, porque de esto dependen las normas y criterios que se aplicarán en la administración. Para ello, recurrimos al Código Civil y al Derecho Canónico.

I. Código Civil
El Art. 32 dice: “Todos los entes susceptibles de adquirir derechos, o contraer obligaciones, que no son personas de existencia visible, son personas de existencia ideal, o personas jurídicas”.

Por lo tanto, las personas se dividen en:

• De existencia visible
• De existencia ideal o jurídicas

Y según el Art. 33 del Código Civil, estas últimas pueden ser de carácter público o privado.

Tienen carácter público:

• El Estado nacional, las provincias y los municipios
• Las entidades autárquicas
• La Iglesia Católica

Tienen carácter privado:

• Las asociaciones y las fundaciones que tengan por principal objeto el bien común, posean patrimonio propio, sean capaces por sus estatutos de adquirir bienes, no subsistan exclusivamente de asignaciones del Estado y obtengan autorización expresa del Estado para funcionar.
• Las sociedades civiles y comerciales, o entidades que, conforme la ley, tengan capacidad para adquirir derechos y contraer obligaciones, aunque no requieran autorización del Estado para funcionar.

II. Derecho Canónico
El ordenamiento canónico se refiere a personas jurídicas en los siguientes cánones:

113-123 (De las personas jurídicas)
238.1 (De los seminarios)
313 (De las asociaciones públicas de fieles)
322 (De las asociaciones privadas de fieles)
373 (De las iglesias particulares)
432.2 (De las provincias eclesiásticas)
449.2 (De las conferencias episcopales)
515.3 (De las parroquias)

III. Personería de carácter público: Iglesia Católica
El Código Civil reconoce la personalidad jurídica de la Iglesia Católica como pública no estatal. Se refiere a la Iglesia Católica, tanto a aquella cuya personalidad se reconoce en derecho internacional, como a cada iglesia en particular o parroquia, es decir, las subdivisiones a las que el derecho canónico reconoce personalidad.

Dice Jorge Joaquín Llambías:
La personalidad de la Iglesia se predica tanto de la Iglesia universal representada por el Papa, y que tiene su sede en Roma, cuanto de las diócesis o parroquias, todas las cuales invisten el carácter de personas jurídicas públicas en nuestro ordenamiento jurídico, asunto que no ha dado lugar a vacilación. Es decir que invisten esa personalidad, indistintamente, las potestades espirituales que integran la jerarquía eclesiástica: el Papa, los obispos y los párrocos. Consiguientemente, ostenta personalidad jurídica propia e independiente cada diócesis o parroquia, los que tienen patrimonio diferenciado y capacidad peculiar para obrar en derecho, independientemente de que una misma persona humana, el obispo, que obra por sí o por su delegado, el párroco, pueda aparecer como representante de las distintas personas morales, la diócesis y la parroquia.

Dice Rodolfo Carlos Barra:
El art. 33 inc. 3 del Código Civil establece que la Iglesia Católica es una persona jurídica de carácter público, que ella comprende no sólo a la Iglesia como Institución Universal y Nacional, sino también a sus órganos, los cuales tienen personalidad por separado. Así es que, para el ordenamiento nacional, la subjetividad jurídica de la Iglesia Católica es sustancialmente una sola: es la personalidad jurídica internacional de la Santa Sede, como también lo es la persona pública del Código Civil y lo son, con ellas y dentro de ellas, todas las personas jurídicas públicas en las que el ordenamiento eclesiástico organiza su estructura subjetiva, otorgándoles una determinada misión u objeto dentro del mismo ordenamiento. De esta manera, queda reconocida la unidad de la realidad eclesial.

IV. Personería del Arzobispado de Buenos Aires
Posee personería de carácter público, según el Art. 33 inc. 3 del Código Civil, en paridad de rango con el Estado nacional, las provincias, los municipios y las entidades autárquicas. Por ello, no requiere autorización estatal alguna para su existencia.

La Diócesis de Buenos Aires fue erigida mediante bula de S.S. Paulo V del 30 de marzo de 1620.

La Ley 116 del 1 de octubre de 1864 crea la Arquidiócesis de Buenos Aires y, por Decreto del Poder Ejecutivo Nacional del 9 de octubre de 1866, del Dr. Bartolomé Mitre, entonces presidente de la Nación, otorga el pase a la Bula Pontificia expedida por S.S. Pío IX, con fecha 5 de marzo de 1865, en mérito a la cual se eleva a Arquidiócesis a la Diócesis de Buenos Aires.

La Arquidiócesis integra la Iglesia Católica Apostólica Romana y, como se expresó precedentemente, goza de reconocimiento de persona jurídica pública, a tenor de los artículos 33 y 2345 del Código Civil Argentino.

V. Arzobispo: Representante de la Arquidiócesis de Buenos Aires
El carácter de arzobispo de Buenos Aires que, a partir del día 28 de febrero de 1998, inviste Su Excelencia Reverendísima Mons. Jorge Mario Bergoglio y, en consecuencia, su personería como representante de dicha Arquidiócesis, con todas las facultades que le atribuye el derecho canónico, resultan de los siguientes antecedentes y normas canónicas:

1) Por nota de la Nunciatura Apostólica de Buenos Aires, fechada el 2 de junio de 1997 (protocolo 172/97), el Señor nuncio Ubaldo Calabresi le confirmó que el Santo Padre Juan Pablo II lo había nombrado arzobispo coadjutor de Buenos Aires, y por consecuente decreto del Poder Ejecutivo Nacional nro. 658/97, de fecha 16 de julio de 1997, publicado en el Boletín Oficial nro. 23.692, del día 22 de julio de 1997, visto la comunicación de la Nunciatura Apostólica por la que informa dicha designación, el Gobierno nacional lo reconoció, a los efectos civiles y administrativos, en el referido carácter de arzobispo coadjutor de la Arquidiócesis de Buenos Aires.

2) Los cánones 403.3 y 409.1 del Código de Derecho Canónico determinan que el obispo coadjutor tiene derecho de sucesión, y al quedar vacante la sede episcopal, pasa a ser inmediatamente obispo de la diócesis para la cual fuera nombrado, si ha tomado legítima posesión. Por tanto, fallecido el 28 de febrero de 1998, el hasta entonces arzobispo de Buenos Aires, Eminentísimo Cardenal Antonio Quarracino, en esa misma fecha, su Excelencia Reverendísima Mons. Jorge Mario Bergoglio ha asumido dicho cargo y título de arzobispo de Buenos Aires, y según ello la representación de la misma en todos sus asuntos jurídicos, a tenor del canon 393 del Código de Derecho Canónico.

VI. Parroquia
La Parroquia legítimamente erigida tiene personalidad jurídica en virtud del derecho mismo, y está sujeta a la autoridad del obispo.

La parroquia es una determinada comunidad de fieles, dentro de la diócesis, y es el obispo quien las erige, suprime o cambia, luego de oído el Consejo Presbiteral, y encomienda a un párroco el cuidado pastoral de la misma.

Además, el párroco tiene la responsabilidad de la administración de los bienes temporales que pertenecen a esa comunidad.

VII. Seminario
Los seminarios legítimamente erigidos tienen por el derecho mismo personalidad jurídica en la Iglesia.

VIII. Curia diocesana
La curia diocesana consta de aquellos organismos y personas que colaboran con el obispo en el gobierno de toda la diócesis, principalmente en la dirección de la actividad pastoral, en la administración de la diócesis, así como en el ejercicio de la potestad judicial. Tiene personería de carácter público.

IX. Conferencia Episcopal
Las conferencias episcopales tienen una larga existencia como entidades informales, pero fueron establecidas como cuerpos formales por el Concilio Vaticano II (Christus Dominus, 38) e implementadas por el papa Pablo VI, en 1966, motu proprio Ecclesiae sanctae. La operación, autoridad y responsabilidad de las conferencias episcopales está generalmente gobernada por el Código de Derecho Canónico (véanse cánones 447-459).

La naturaleza de las conferencias episcopales y su autoridad magisterial fueron clarificadas por el papa Juan Pablo II en 1998, motu proprio Apostolos suos.

La Conferencia Episcopal, institución de carácter permanente, es la asamblea de los obispo de una nación o territorio determinado, que ejercen unidos algunas funciones pastorales respecto de los fieles de su territorio, para promover conforme a la norma del derecho el mayor bien que la Iglesia proporciona a los hombres, sobre todo mediante formas y modos de apostolado convenientemente acomodados a las peculiares circunstancias de tiempo y de lugar.

La Conferencia Episcopal legítimamente erigida tiene, en virtud del derecho mismo, personalidad jurídica.

X. Universidad Católica Argentina (UCA)
La Universidad Católica Argentina “Santa María de los Buenos Aires” fue fundada por el Episcopado Argentino conforme declaración de fecha 7 de marzo de 1958 y reconocida oficialmente por Decreto del Poder Ejecutivo Nacional Nro. 14.397 del 2 de noviembre de 1959.

Fue erigida y honrada con el título de Pontificia por Decreto de la Sagrada Congregación de Seminarios y Universidades de fecha 16 de junio de 1960 (Prot. N. 745/60/15)

Según Decreto Nro. 1.475/88 de la Conferencia Episcopal Argentina y Estatuto de la UCA (arts. 1 y 2) la Universidad Católica Argentina pertenece a la Iglesia Católica Apostólica Romana, en su art.1 el mencionado decreto, ratifica, en total concordancia con el inc.3 del art. 33 del Código Civil, su calidad de persona jurídica de carácter público, y la vigencia de las normas de derecho canónico.

La ley 17.032, aprobatoria del acuerdo entre la Santa Sede y la República Argentina, resulta aplicable no sólo a la Iglesia Católica como persona de rango público sino también a sus dependencias, ejemplos, obispados, institutos religiosos de vida consagrada, universidad católica argentina, etcétera.

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